Si tienes una pyme, eres autónomo o gestionas la facturación de una empresa, es muy probable que en los últimos meses hayas oído hablar de VeriFactu. Y también es probable que hayas pensado: “otra obligación más, otro cambio técnico, otro plazo que controlar”.
Pues bien, Hacienda ha comunicado una nueva previsión de aplazamiento: las obligaciones pendientes de aplicación del Reglamento de sistemas informáticos de facturación se trasladarían hasta octubre de 2028, con el objetivo de hacerlas coincidir con la factura electrónica obligatoria para empresarios y profesionales cuya facturación anual no supere los 8 millones de euros.
La noticia puede sonar a alivio (y en parte lo es), pero conviene no sacar la conclusión equivocada: que VeriFactu se retrase no significa que podamos olvidarnos de la facturación digital.
De hecho, yo lo veo justo al revés:
“Ahora hay más margen para prepararse bien, sin prisas y sin tener que improvisar cuando llegue la fecha.”
Qué es VeriFactu, explicado sin tecnicismos
VeriFactu forma parte del nuevo marco de control de los sistemas informáticos de facturación.
Su objetivo es que los programas que utilizan empresas y profesionales para emitir facturas cumplan una serie de requisitos técnicos que garanticen que los registros de facturación sean íntegros, trazables, legibles, accesibles y no manipulables.
- Dicho de forma sencilla: el objetivo es evitar programas que permitan borrar, modificar o alterar facturas sin dejar rastro.
Te dejamos un artículo específico explicando todo acerca del VeriFactu:

Qué ha cambiado con el retraso
Hasta ahora, el calendario situaba la adaptación obligatoria a los sistemas informáticos de facturación en dos grandes fechas:
- 1 de enero de 2027 para entidades sujetas al Impuesto sobre Sociedades.
- 1 de julio de 2027 para el resto de obligados tributarios, según la nota informativa publicada por la Agencia Tributaria sobre los plazos anteriores.
Ahora, Hacienda ha comunicado la intención de aplazar las obligaciones pendientes del Real Decreto 1007/2023 hasta octubre de 2028, buscando que la implantación de VeriFactu avance coordinada con la factura electrónica obligatoria.
Qué significa esto para una pyme o autónomo
Si gestionas una empresa pequeña, este aplazamiento te da tiempo pero no debería servir para dejarlo todo parado. Lo más inteligente ahora es aprovechar el margen para revisar cómo estás facturando hoy.
Pregúntate:
- ¿Haces facturas en Word, Excel o PDF manual?
- ¿Tienes facturas, tickets, albaranes y cobros en sistemas separados?
- ¿Tu programa permite mantener un histórico fiable?
- ¿Puedes localizar rápidamente una factura rectificativa?
- ¿Sabes quién ha emitido cada factura y cuándo?
- ¿Tu asesoría recibe la información ordenada o tiene que reconstruirla cada trimestre?
- ¿Tu equipo está acostumbrado a trabajar con procesos digitales?
Si alguna respuesta te incomoda, el retraso de VeriFactu no es una pausa, es una oportunidad para ordenar la casa antes de que sea obligatorio.

Qué deberías revisar desde ya
Tu forma actual de facturar: Si todavía dependes de plantillas, documentos manuales o programas desconectados, es buen momento para dar el salto a un sistema más completo.
La trazabilidad de tus facturas: Cada factura debería tener un recorrido claro: cuándo se emitió, a qué cliente, desde qué documento, si está cobrada, si se rectificó y cómo llegó a contabilidad.
La relación entre facturación y contabilidad: Cuanto más conectadas estén, menos errores tendrás. La facturación no debería ir por un lado y la contabilidad por otro.
La formación del equipo: Las personas tienen que entender el flujo: presupuestos, pedidos, albaranes, facturas, rectificativas, cobros y archivo documental.
La coordinación con tu asesoría: Tu asesoría también va a vivir este cambio así que cuanto antes trabajéis con datos ordenados, menos problemas habrá cuando llegue la obligación.
Por qué MGest puede ayudarte en esta transición
En este contexto, contar con un programa de facturación y gestión como MGest tiene todo el sentido.
MGest ayuda a centralizar la gestión de la empresa: facturas, pedidos, albaranes, clientes, productos, stock, cobros y contabilidad. Y eso es justo lo que muchas pymes necesitan antes de afrontar obligaciones como VeriFactu o la factura electrónica.
De esta manera, puedes trabajar de forma más ordenada, reducir errores manuales, tener históricos claros, controlar documentos comerciales y facilitar el trabajo administrativo y contable.
En lugar de esperar a octubre de 2028 para correr, puedes empezar ahora a mejorar procesos poco a poco. Haz clic en el siguiente botón y prueba gratuitamente la herramienta de MGest:
Mi consejo es sencillo: aprovecha este plazo extra para revisar cómo facturas hoy, detectar puntos débiles y dar el salto a una herramienta preparada para acompañarte en la nueva etapa.
Porque adaptarse con tiempo siempre es mejor que correr cuando ya no queda margen.





