En el ámbito fiscal, no todos los modelos tienen un impacto directo en el bolsillo, pero sí en la tranquilidad de estar haciendo las cosas bien. El modelo 190 es uno de esos documentos clave que, aunque no implique un pago como tal, puede traernos consecuencias si no lo presentamos correctamente.
Hoy quiero explicarte de forma clara y sin rodeos qué es el modelo 190, por qué es tan importante para pymes y autónomos, qué errores debemos evitar y cómo un buen software de gestión puede ayudarnos a cumplir con esta obligación sin complicaciones ni sustos de última hora.
¿Qué es exactamente el modelo 190?
El modelo 190 es una declaración informativa anual que deben presentar las empresas y autónomos que, durante el año fiscal, hayan practicado retenciones a personas físicas. No es un modelo para pagar, sino para informar a Hacienda de las retenciones que ya hemos ido declarando a lo largo del año a través del modelo 111 (trimestral).
Este modelo no se refiere a una única operación, sino al conjunto de todas las retenciones realizadas durante el año a cada persona física, ya sea por prestación de servicios profesionales, alquileres, nóminas u otros conceptos regulados por la Ley del IRPF.
“En resumen: el modelo 190 le dice a Hacienda a quién le hemos retenido IRPF, cuánto hemos pagado y cuánto hemos retenido.”

¿Quiénes están obligados a presentarlo?
Están obligados a presentar el modelo 190 todos aquellos profesionales, empresarios o entidades que hayan practicado retenciones en los siguientes casos:
- Pagos a trabajadores por cuenta ajena (nóminas)
- Pagos a profesionales autónomos por servicios (con retención)
- Pagos de alquileres de locales comerciales arrendados a personas físicas
- Determinadas dietas, indemnizaciones, premios o becas, si están sujetas a retención
Dicho de otra forma: si durante el año has presentado modelo 111, tienes que presentar el modelo 190, sí o sí. No hay atajos.
Claves para entender el modelo 190 sin liarse
Aunque pueda parecer un documento técnico, lo cierto es que el modelo 190 se entiende bien si lo dividimos en tres claves:
1. Es un resumen anual… pero con desglose individual
Aquí no se trata de decir «he retenido 5.000 euros este año». Se trata de decir:
«A Carlos Pérez le pagamos 12.000 euros en total y le retuvimos 1.800. A Marta Gómez, 4.000 y 600 de retención».
Cada perceptor debe aparecer con sus datos fiscales, el importe total abonado, y la retención correspondiente.
2. Está basado en las claves de percepción
Cada tipo de pago tiene su código. Los más habituales son:
- Clave A: Rendimientos del trabajo (nóminas)
- Clave G: Actividades profesionales (freelancers, autónomos)
- Clave F: Arrendamientos de inmuebles urbanos
Indicar correctamente estas claves es esencial para que el modelo sea válido.
3. Debe cuadrar con lo que has declarado en los modelos 111
Aquí no se puede improvisar. Hacienda va a comprobar que la suma de los importes declarados en el modelo 190 coincide con lo declarado trimestralmente en los 111. Si hay desfases, te tocará justificarlo.
¿Cuándo se presenta el modelo 190?
El plazo de presentación es del 1 al 31 de enero, informando de las retenciones del año natural anterior.
Es decir, el modelo 190 de 2025 corresponderá a las operaciones realizadas durante 2024.
Se presenta obligatoriamente de forma telemática a través de la sede electrónica de la Agencia Tributaria.
Los errores más frecuentes y cómo evitarlos
Aunque no es un modelo complicado, el 190 es uno de los que más errores genera por pequeños descuidos. Algunos de los fallos más comunes que vemos como asesores son:
- Incluir perceptores con datos fiscales incorrectos (NIF mal, nombre mal escrito…)
- Aplicar mal la clave de percepción, lo que puede cambiar el tratamiento fiscal
- No declarar perceptores por olvidar facturas con retención de comienzos de año
- Declarar importes que no cuadran con los modelos 111
- Duplicar registros por no tener una base de datos unificada
Nuestra recomendación es clara: lleva el control desde el principio del año y automatiza todo lo que puedas.
Ejemplo real y sencillo
Vamos a verlo con un caso práctico:
Has trabajado con una diseñadora gráfica autónoma durante todo 2024. Te ha emitido 12 facturas de 1.000 € con una retención del 15%.
- Total abonado: 12.000 €
- Retención practicada: 1.800 €
- Clave: G (actividad profesional)
En el modelo 190, deberás incluir su nombre, NIF, clave G, número de operaciones (12), importe total pagado (12.000 €) y total retenido (1.800 €).
Así de simple… si lo llevas bien desde el primer día.
Recomendaciones para no sufrir con el modelo 190
- Asegúrate de que todas tus facturas con retención estén bien configuradas desde el principio.
- No esperes a enero para revisar los datos. Hazlo después de cada trimestre.
- Evita errores de tecleo: usa un programa que rellene automáticamente los datos del proveedor o trabajador.
- No modifiques modelos anteriores sin dejar constancia en tu sistema.
- Automatiza la generación del 190 con un software como MGest.
¿Cómo te puede ayudar un software de facturación y contabilidad?
Si te resulta estresante recopilar toda esta información en enero, la solución es tan sencilla como usar una herramienta que lo haga por ti desde el día uno.
MGest, nuestro software de facturación y contabilidad en la nube, está diseñado para facilitar este tipo de gestiones fiscales, especialmente a pymes y autónomos que no quieren vivir pegados a un Excel o depender de su gestor para cada detalle.
Con MGest puedes:
- Emitir facturas con IRPF y registrar las retenciones automáticamente
- Generar los modelos 111 y 190 sin necesidad de cálculos manuales
- Ver el histórico de operaciones por proveedor o trabajador
- Exportar el fichero en el formato que exige la Agencia Tributaria
- Llevar el control completo de la facturación, pagos y contabilidad, todo en un mismo lugar
Además, si trabajas con un asesor externo, puedes darle acceso a tu cuenta y compartirle la información con un clic.
La clave para cumplir sin complicaciones es llevar tus facturas, pagos y retenciones al día con una herramienta que te dé control, agilidad y precisión.




